A menudo en nuestras pequeñas y medianas empresas se están tomando decisiones sin tener una clara dimensión de los que la mismas suponen. Adolecen los directivos de una fuente que les proporcione una información específica, concisa y en el momento adecuado, que les permita razonar en términos económicos el alcance de un determinado curso de acción.
Esa fuente de información para la toma de decisiones económicas del tipo de eliminar un producto, subcontratar una parte del proceso productivo, acometer una inversión para aumentar la capacidad de la empresa, introducirse en un nuevo mercado, etc la proporciona la Contabilidad de Gestión/Costes.
Aún en el momento actual, y aunque está demostrada su excelente relación coste/beneficio, existe una proporción considerable de tejido empresarial integrado dentro de las denominadas PYMES que no cuenta con este sistema de información interno de la empresa y que por tanto no aciertan a explicar las causas de su mayor o menor éxito/fracaso empresarial.
Además, también se da el caso de empresas que aún disponiendo de un cálculo de los costes, no aciertan a explicar los resultados. Esto se debe a que su sistema no es fiable debido a que no se distribuyen los costes adecuadamente a los Centros de Coste o porque la unidad para su imputación a los productos no es la adecuada, cargando con un exceso de costes a unos productos en beneficios de otros.
A veces el problema es estructural, y un exceso de costes está producido por un mal diseño de su estructura productiva o de distribución.
Puede ocurrir también que la diversidad de productos o tareas, o la gran cantidad de costes indirectos de sus procesos, haga necesario abandonar el tradicional sistema de Coste Completo por el más avanzado Coste basado en las Actividades.
Por estas causas se debe implantar un Sistema formal de Información Económica Interna que sea capaz de proporcionar una base razonable que permita detectar y solucionar estos y otros muchos problemas que se le presenten a la empresa.